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La guerra por los derechos audiovisuales del fútbol en Francia

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La guerra por los derechos audiovisuales del fútbol en Francia

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La guerra por los derechos audiovisuales del fútbol en Francia

| TAGS: Ignacio Triguero

En el presente artículo analizamos el reciente conflicto por los derechos audiovisuales en Francia y que ha supuesto un vaivén de operadores y varios meses de incertidumbre tanto para los espectadores como para los clubes de la Ligue de Football Professionnel (“LPF”), que se han visto muy afectados en la parcela económica.

En primer lugar, cabe destacar que, el Código del Deporte francés en su artículo L.333-1 par. 1 atribuye a las federaciones deportivas la titularidad de la explotación de las competiciones deportivas, incluyendo el par. 2 de dicho artículo la posibilidad de que las federaciones deportivas cedan a los clubes la propiedad de estos derechos, los cuales se comercializarán por la liga profesional correspondiente.

Así, la LFP fue la primera liga europea en regular la gestión de derechos audiovisuales deportivos de manera centralizada con un sistema de reparto muy similar al instaurado en España mediante el Real Decreto-Ley 5/2015, de 30 de abril, de medidas urgentes en relación con la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional (en lo sucesivo, el RD 5/2015).

En este sentido, el reparto en Francia es uno de los más igualitarios del continente correspondiendo: (i) un 50% como parte fija e igual para todos los clubes; (ii) un 25% según la clasificación de la temporada anterior; (iii) un 5% según la clasificación de las cinco últimas temporadas y; (iv) un 20% en función del número de partidos emitidos por la televisión de pago en las últimas cinco temporadas.

Los contenidos se asignan por ciclos de un máximo de cuatro años, se distribuyen por lotes para favorecer la competencia entre operadores, y en la última licitación para el ciclo 2020/2024, se autorizaba por primera vez en Francia a sublicenciar los derechos a otros operadores.

Igualmente, y a modo introductorio del conflicto, cabe indicar que el campeonato francés es uno de los que más dependen de los ingresos por derechos audiovisuales a diferencia de las otras ligas más potentes del continente, las cuales, no solo generan más ingresos por la venta de derechos audiovisuales, sino también por partidos e ingresos comerciales:

Sentado lo anterior, en mayo de 2018 se anunciaba[1] un acuerdo histórico entre la LFP y el grupo audiovisual Mediapro, adjudicando al operador español la mayoría de sus retransmisiones[2] para el ciclo 2020-2024 por una cifra cercana a los 814 millones de euros por año. Por otro lado, beIN Sports se adjudicaba la parte minoritaria (lote 3 incluyendo dos partidos por jornada) por un importe estimado de 334 millones de euros, sublicenciando dicho lote a Canal+ para la retransmisión de dos partidos por jornada. Con este histórico acuerdo, la LFP se aseguraba un importe cercano a los 1.148 millones de euros anuales, lo cual suponía un incremento de cerca del 60% con respecto al ciclo anterior, acercándose a los ingresos del resto de las grandes ligas europeas (Reino Unido, España, Alemania e Italia).

Con dicho acuerdo, la Ligue 1 pretendía dar un salto cualitativo de la mano de Mediapro, proyectando un sistema similar al de LaLiga, con la introducción de una nueva franja horaria de prime time el sábado y otra matinal el domingo para llegar a Asia, así como la creación de un canal exclusivo para el deporte rey denominado “Telefoot”. Igualmente, la idea inicial de Mediapro para rentabilizar su inversión, parecía enfocarse a captar abonados (principalmente de Canal+), así como sublicenciar sus contenidos a otros operadores (recordemos que por primera vez y para el ciclo 2020-2024, la LFP autorizaba por primera vez a los operadores a sublicenciar sus contenidos).

Sin embargo, con la llegada de la crisis sanitaria generada por el COVID-19, el cierre de los estadios y la suspensión de las competiciones por el Gobierno francés desde marzo de 2020[3], el panorama cambiaba drásticamente. Mediapro no cumplió con sus compromisos de pago, por lo que, sumado a las circunstancias descritas, los clubes franceses sufrían pérdidas acumuladas cercanas a los 600 millones de euros y la LFP un endeudamiento histórico al solicitar préstamos por un valor cercano a los 224,5 millones de euros.  

A raíz de lo anterior, se inició una espiral de desavenencias entre la patronal del fútbol francés y Mediapro, quien alegaba una devaluación sobrevenida del “producto”, solicitándose sin éxito una renegociación de las condiciones económicas pactadas (incluyendo una rebaja de cerca de 200 millones de euros anuales -un 25% anual- y una extensión del contrato por dos años más hasta la temporada 2025/2026). Sin embargo, tras unas negociaciones infructuosas y una mediación ante el Juzgado de lo Mercantil de Nanterre que fracasó estrepitosamente, en diciembre de 2020 Mediapro anunciaba el cierre de su canal “Telefoot”, la resolución del acuerdo con la LFP y su salida definitiva de Francia.

En consecuencia, en plena mitad de la temporada deportiva 2020/2021 el fútbol francés quedaba huérfano del principal operador para sus retrasmisiones, asumiendo Canal+ de forma temporal la retransmisión de los partidos que teóricamente debía emitir Telefoot (la cadena de Mediapro), y ello hasta el final de la temporada 2020/2021.

Ante tal imprevisto, en enero de 2021 la LFP volvía a poner en el mercado únicamente los lotes de derechos audiovisuales que quedaban huérfanos tras la salida de Mediapro, decisión que supuso un nuevo conflicto judicial al reclamar Canal+ ante la autoridad de la competencia francesa (“Autorité de la Concurrence”) un abuso de posición dominante por parte de la LPF pues estimaba que todos los lotes y no solo los adjudicados a Mediapro en 2018, debían volver a licitarse en un nuevo proceso, petición que fue finalmente rechazada[4].

En junio de 2021, la junta directiva de la LFP, tras licitar los derechos que quedaron vacantes por la salida de Mediapro, adjudicaba los mismos para las temporadas 2021/2022 a  2023/2024, de la siguiente forma, asegurándose una cifra mucho más discreta que la inicialmente proyectada con el acuerdo con Mediapro, por un total de 663 millones por temporada:

  1. El paquete mayoritario[5] de los derechos del campeonato francés, se adjudicaba al gigante Amazon a cambio de aproximadamente 259 millones de euros por temporada.
  2. De conformidad con la adjudicación efectuada en 2018 a beIN Sports que posteriormente sublicenciaba dicho contenido a Canal+, dos partidos por jornada de la Ligue 1 a Canal+ a cambio de aproximadamente 332 millones de euros anuales.
  3. Dos partidos por jornada de la Ligue 2 a beIN Sports por 30 millones de euros por temporada.
  4. Los derechos en semidirecto a través del servicio on-demand se adjudicaban a la plataforma Free a cambio de 42 millones de euros por temporada.

Tras la nueva adjudicación, durante el mes de julio 2021 una nueva disputa se inició entre Canal+, beIn Sports y la LFP, al mostrar su descontento Canal+ con la mencionada adjudicación de los derechos[6] al tener que pagar una suma mucho mayor que Amazon para retransmitir únicamente dos encuentros.

De nuevo, el Juzgado de lo Mercantil de Nanterre en una sentencia dictada en agosto de 2021, obligaba a Canal+ a respetar el acuerdo de sublicencia firmado con beIn Sports, ordenando al histórico operador francés a difundir los dos encuentros pactados y abonar el pago de la primera cuota acordada por dichos derechos. Ante tal decisión, Canal+ anunció la interposición de un recurso de apelación (sin efectos suspensivos) que se encuentra pendiente de resolver.

A pesar de los permanentes conflictos que han perjudicado al fútbol francés en los últimos meses, parece que, con el inicio de la temporada 2021/2022, la vuelta del público a los estadios y el fichaje de grandes estrellas mediáticas principalmente por el Paris Saint-Germain, el panorama en el fútbol francés mejora ostensiblemente.

Seguiremos el conflicto del país vecino por los derechos audiovisuales de cerca, esperando que los problemas del pasado sirvan para implementar mejores procesos para la licitación de los derechos audiovisuales del fútbol en las grandes ligas, y evitar así este tipo de situaciones que en nada benefician ni a los clubes ni al público en general.


[1]http://prod-ibp.ldi.sdv.fr/api/v1/files/5b0fd7e38fe56f3bed4f3691?alt=file

[2] Adjudicándose los lotes 1,2 y 4 y el lote 3 a la cadena beIN Sports.

[3] A diferencia de otros países, en Francia no se reanudó la competición ni siquiera sin público con el inicio de la desescalada, suspendiéndose definitivamente la temporada deportiva 2019/2020 en abril de 2020.

[4]https://www.autoritedelaconcurrence.fr/fr/communiques-de-presse/reattribution-des-droits-tv-de-la-ligue-1-de-football-lautorite-de-la

[5] Incluyendo la retransmisión de ocho partidos de la Ligue 1 por jornada y ocho partidos de la Ligue 2.

[6] Acordada ya en 2018 a través de una sublicencia otorgada por beIn Sports a Canal+.


Ignacio Triguero

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